TIEMPO ARGENTINO – PICARDÍAS DE FONDO
Un polémico banner vinculado al blog oficial del FMI ataca a la Argentina
Publicado el 10 de Enero de 2012
Por Mariano Beristain
Pese a que el organismo tiene control sobre la publicidad que aparece asociada directamente a sus contenidos, en un artículo de su actual economista jefe se destaca un aviso que predice que nuestro país tendrá otra megacrisis como la de 2001-2002
Bajo el título de “El fin de la Argentina” un curioso y polémico banner de la publicación financiera especializada Inversor Global predice que en muy poco tiempo el modelo económico argentino ingresará en una crisis “similar a la del 2002” que “puede cambiar su estilo de vida para siempre”.
Sin embargo, lo llamativo no es el pronóstico agorero en sí mismo, porque en definitiva desde que se puso en marcha, el modelo argentino ha tocado distintos intereses económicos concentrados, cuyos damnificados se han cansado, a modo de expresión de deseo, de augurar una catástrofe económica en la Argentina que lleva casi ocho años de crecimiento casi ininterrumpido.
Lo preocupante es que el banner auspicia un artículo de Olivier Blanchard, el actual economista jefe del Fondo Monetario Internacional y se halla directamente vinculado al blog oficial del FMI. Como puede observarse en la imagen, el aviso está ubicado en el centro de la página e interrumpe la lectura de modo que es imposible leer el artículo de “Olivier Blanchard y sus cuatro duras verdades” sin toparse con la propaganda de Inversor Global que predice “El Fin de la Argentina”.
El Fondo Monetario ha tenido desde 2003 hasta la fecha una relación controvertida con el país porque el kirchnerismo siempre ha profesado e impulsado una política económica distinta a la que promueve históricamente el organismo financiero internacional.
Además, desde que la Argentina saldó en 2006 la deuda de casi U$S 9810 millones que mantenía con el organismo, el país declaró públicamente su decisión de “independizarse” de los criterios ortodoxos del FMI y esas diferencias se ensancharon.
A partir de entonces, existe “una guerra dialéctica” con picos altos y bajos que incluye declaraciones cruzadas pero jamás se han roto las negociaciones porque la Argentina sigue siendo socio del Fondo Monetario. Sin privarse, por ello, de reclamar con énfasis que el cuestionado organismo internacional respete el camino económico que eligió.
En este contexto, la Argentina advirtió en noviembre de 2010 que estaba dispuesto a sentarse a renegociar la deuda de casi U$S 9000 millones que mantiene con el Club de París, siempre y cuando el FMI no forme parte de las negociaciones.
Las autoridades del Fondo Monetario, por su parte, se han encargado en numerosas ocasiones de “embarrar la cancha” operando a través de distintos medios de comunicación locales proestablishment para forzar un cambio en el Indec que se adapte más a las expectativas que este organismo tiene respecto de los niveles de inflación que existen en la Argentina.
El caballito de batalla del Fondo contra la Argentina siempre ha consistido en mencionar en sus informes oficiales que las consultoras privadas argentinas sostienen que la previsión inflacionaria que dan estas empresas es superior a las estimaciones del Indec.
No obstante, la pelea de fondo es otra. Los burocrátas del FMI, fuertemente influenciados por los grandes actores financieros internacionales, quieren forzar al gobierno argentino ha cambiar de rumbo y utilizan distintas excusas con el fin de alcanzar este objetivo.
Hace dos años, el gobierno argentino decidió crear un Índice de Precios al Consumidor nacional –sin dejar de publicar el actual que corresponde a la Ciudad de Buenos Aires y los partidos del Conurbano Bonaerense– para unificar criterios estadísticos y también atenuar las ácidas críticas del FMI.
La relación, no obstante, tiene momentos de tirantez y cuando el Fondo tiene alguna oportunidad le hace algún traspié a la Argentina para reavivar el conflicto en el terreno público.
La aceptación entre sus contenidos de un banner critico de la Argentina, ubicando en el centro de un artículo de Olivier Blanchard, parece inscribirse en este contexto de lucha de baja intensidad ya que aunque el aviso es redireccionado a dicho sitio por google, los expertos del FMI tienen un control absoluto sobre la publicidad que rodea a sus contenidos.
“Ellos pueden aplicar filtros para que no aparezcan o en el caso de que algún banner no deseado se filtre pueden llamar al personal de Google, levantarlo en dos minutos y ordenar que no lo coloquen nunca más. Además, tienen la obligación de chequear los contenidos sistemáticamente”, explicó a Tiempo Argentino, el gerente comercial de Infonews, Pedro Fernández Barrios.
Este episodio además se produce horas antes que los técnicos del Fondo se reúnan con las autoridades del Indec para analizar el nuevo IPC Nacional.
¿Qué hubiera ocurrido si el banner en lugar de suponer “El Fin de la Argentina” hubiera predecido “El fin de los Estados Unidos”?